Colaborar con las autoridades

BRIO tiene un largo historial de participación de forma activa en la regulación de la seguridad de juguetes.

BRIO fue miembro fundador de la primera Asociación Europea de Juguetes formada en 1958 en Bruselas, reuniendo tanto a productores como a comercios de juguetes de Europa. A principios de los noventa, la organización se separó en dos entidades: TME (Fabricantes de Juguetes de Europa que cambió a TIE, Industria de Juguetes de Europa, más tarde) y TTE (Comerciantes de Juguetes de Europa). Dag Ivarsson de BRIO fue presidente de TTE de 1998 a 2006. En 2012, BRIO se convirtió en miembro pleno de TIE con Göran Kullberg como representante de la compañía.

BRIO ha estado involucrado activamente en el desarrollo de estándares para juguetes a través del trabajo de uno de los empleados: Gunnar Castegren. Ya en 1972, cuando se estableció la Agencia Sueca de Consumidores, Gunnar inició consultas de seguridad para juguetes con esta autoridad que se acababa de originar. Un nuevo estándar sueco de «Propiedades físicas y mecánicas para juguetes» se publicó en 1983.

A mediados de los ochenta, la UE inició su trabajo con la primera directiva de seguridad para juguetes y Gunnar Castegren fue nombrado como uno de los representantes suecos en el grupo de trabajo. Durante todo ese tiempo y hasta su jubilación en 2004, Grunnar desempeñó la función de embajador de seguridad para juguetes de BRIO, además de presidente, liderando el trabajo con nuevas directivas y estándares de seguridad de juguetes dentro de la UE. En 1988, Gunnar fue nombrado representante sueco en ICTI (Consejo Internacional de la Industrial del Juego), una organización que se encarga del proceso de cuidado de ICTI relacionado con las condiciones laborales.

Colaborar para reducir volúmenes químicos en juguetes

En Suecia, BRIO ha participado en una iniciativa voluntaria junto a otros fabricantes de juguetes como LEGO, Micki, Egmont, IKEA, Clas Ohlsson y ICA para evaluar cómo se puede reducir el uso de químicos en juguetes más allá del nivel establecido por la ley. La iniciativa «Giftfri vardag» la inició el ministro de medio ambiente sueco y la gestionó la Agencia de Químicos Sueca de 2011 a 2014. El propósito es poder compartir los resultados de estos esfuerzos con otras empresas, autoridades y asociaciones comerciales.