¡Juguetes seguros, nuestra prioridad!

Hacemos pruebas una y otra vez

«Los juguetes básicos de nuestros productos son los mismos que cuando empezamos en los setenta, pero hoy la lista de juguetes y complementos para ellos es mucho más larga. La mayor diferencia entre entonces y ahora es que ahora realizamos más de 1000 pruebas al año para comprobar los químicos y la calidad, y garantizar así que los juguetes BRIO son seguros para uso infantil. Esto se debe a unos requisitos legal más estrictos», comenta Göran Kullberg. Prueba de torsión

«Cuando se aprobó el primer estándar en 1975, este consistía en 4 hojas. Actualmente, tenemos directivas y estándares con miles de hojas y texto legal que hay que cumplir. El testeo de equipo ha mejorado hasta lo inimaginable y hoy podemos detectar sustancias en cantidades tan pequeñas que incluso cabría discutir si existen de verdad».

Como gerente de calidad, Göran se encarga de asegurar que todos los juguetes cumplen con la legislación y regulaciones establecidas por las autoridades de más de 20 países en los que BRIO está presente. Además, también es responsable de implementar cambios fundamentales en los materiales que usa BRIO en sus productos si con ello se mejora la calidad y la seguridad.

Intentamos mejorar siempre

«En 2012 decidimos cambiar el tratamiento de la superficie en las partes de metal que usamos en nuestros modelos de entrenamiento para asegurarnos de que deprenden tan poco níquel como fuera posible. Conseguimos reducirlo a más del 96%», confiesa Göran. Y añade: «Este proceso tardó más de dos años porque teníamos unas 1500 piezas de metal distintas».

BRIO también pudo reducir la migración de organoestánnicos de 1/100 a 1/1000 de los límites establecidos por las autoridades.

«Puede sonar como una pérdida de tiempo que intentemos bajar el valor de algo que ya está por debajo de los límites permitidos, pero creemos que tiene sentido que hagamos todo lo que sea posible para disminuir los elementos químicos de los juguetes. Es un proceso que no acaba nunca», explica Göran. «En estos momentos estamos trabajando en un análisis minucioso de los distintos tipos de esmalte que usamos. La gente suele pensar que el esmalte a base de agua es el mejor y el más seguro, pero no siempre es así. El agua, como los disolventes, tan solo es un portador de pintura y desaparecerá cuando la pintura se seque. El riesgo principal sigue siendo los distintos pigmentos usados.

También tenemos que tener en cuenta la durabilidad y la calidad. Por eso testeamos de forma rigurosa: para tomar decisiones basadas en hechos», declara Göran.

Goran KullbergGöran Kullberg es director global de CSR y calidad en BRIO desde 2006, pero su relación con la compañía se remonta a 1978, cuando empezó a trabajar en la producción de piezas de madera. Desde mediados de los ochenta se ha encargado de gestionar la fábrica BRIO. Durante este tiempo, BRIO se ha hecho más grande y los métodos de producción han sufrido un cambio tremendo. Göran representó recientemente la industria del juguete en un grupo de expertos europeos de la Unión Europea sobre «Trazabilidad de productos».